Por Juan Pablo Olsson

Adolfo Pérez Esquivel, un histórico referente de los Derechos Humanos en Argentina y en América Latina, ganador del Premio Nobel de la Paz, acaba de adherir a la campaña Global por la Desinversión. Uniéndose a más de 58 mil individuos y 700 instituciones en 76 países, el activista convoca a toda América Latina a también comprometerse a retirar las inversiones en proyectos relacionados a los combustibles fósiles.  

“Desde Argentina quiero hacer un llamado para esta campaña Global de Desinversión, al fin de poner un freno a la industria que más destruye el planeta y pone a los hogares y las vidas de miles de personas en situación de riesgo. A los que llamamos refugiados climáticos, son la gente que más necesita de nuestro apoyo. Este es un llamado también para toda América Latina: somos un continente que los grandes libertadores siempre llamaron la ‘Patria Grande’, entonces que esa Patria Grande sea una realidad, y esa realidad comienza por el derecho y la igualdad para todos y todas”, dijo Esquivel.

Al recibir el Premio Nobel de la Paz, en 1980, Esquivel en su discurso declaró que no lo recibía a título personal, sino “en nombre de los pueblos de América Latina, y de manera muy particular de mis hermanos los más pobres y pequeños, porque son ellos los más amados por Dios; en nombre de ellos, mis hermanos indígenas, los campesinos, los obreros, los jóvenes, los miles de religiosos y hombres de buena voluntad que renunciando a sus privilegios comparten la vida y camino de los pobres y luchan por construir una nueva sociedad.”

Actualmente, en su declaración de apoyo al Movimiento Global de Desinversión declara: “Creo que hay una pregunta que es fundamental: ¿qué mundo queremos construir y para qué? Qué le vamos a dejar a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos? Saber hacia dónde vamos, cuál puede ser el tipo de desarrollo. Porque esta situación cada día empeora. Vemos el avance, la ciencia y las técnicas nos han abierto muchas puertas, pero también muchas de esas puertas son complicadas por lo que están dejando: la explotación irracional de los bienes y recursos de la humanidad. No somos los dueños de la naturaleza, somos parte de la naturaleza, somos hijos de la madre tierra, pero nunca somos los dueños. Y hay grandes intereses económicos, políticos, militares que están llevando al mundo a su destrucción, el apocalipsis comienza por esto.”

El finaliza haciendo un llamado a que la industria se reconvierta, que los grandes intereses económicos y políticos estén al servicio de las necesidades de la humanidad y no de su explotación. “Les deseo mucha fuerza, mucha esperanza y apoyemos esta campaña para la Vida.”

Mira la declaración completa:

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